
Sabemos
que todo docente atento entiende lo que necesita cada estudiante y que la mayoría
desarrolla con la experiencia la habilidad de extraer de cada uno de sus
estudiantes la mejor disposición para aprender, pero ¿Qué lo distingue al
docente tradicional de captar la atención de sus estudiantes?, ¿Sera su forma
de Expresión? Estas interrogantes serán el eje principal que atravesara el
desarrollo de este escrito en la que Sarason nos plantea la enseñanza como arte
de representación.
DESARROLLO
Muchas
veces vemos que el docente no rompe la monotonía, tiende a una narrativa
discursiva en la que eleva la voz cuando no se le escucha dando mayor sonoridad
a la palabra y no así a lo que realmente quiere explicar siendo el estudiante
el que escucha dócilmente, esto hace que su narrativa conduzca a la memorización
mecánica del contenido narrado donde la comunicación y la creatividad se
pierden.
Sarason
menciona que “Los artistas de la representación son los que se muestran ante un
público con la finalidad de estimular, instruir, complacer o entretener” (Sarason,
2002, p.27); desde este concepto cobra sentido considerar al docente como
artista escénico, pues tiende a mostrar estas características del artista en tanto
los estudiantes participen en decisiones didácticas como la organización y
desarrollo de la clase, la experimentación de diferentes alternativas de tarea,
la toma de decisiones e intercambio de reflexiones finales, potenciando la
capacidad de tomar decisiones desde la propia acción.
Sarason
trata el tema de la enseñanza como un arte de representación en la que el
docente defina su rol y el de sus estudiantes como auditorio en función del
aprendizaje de materias, plantea que “generalmente el foco de atención se pone
en la materia como si adquirirla fuera incomparablemente más importante que el modo
como el auditorio estudiantil la experimenta, la utiliza y valora” (Sarason,
2002, p.84).
El rol
del docente está en intervenir para facilitar y no para imponer o sustituir la comprensión
de los estudiantes, al reflexionar sobre su intervención, ejerce y desarrolla
su propia comprensión. Por otra parte, la enseñanza como trabajo implica al
aprendizaje de un rol por parte del docente, haciendo del Rol el desempeño de
una función. Al respecto Brown afirma que “la palabra rol se ha tomado prestada
del teatro y hay muy poco sentido sociopsicológico que no esté prefigurado en
su sentido teatral” (Brown, 1972, p.152). Si bien el rol prescribe formas de
comportamiento, a su vez permitirá creatividad en el ámbito institucional en el
que se desempeñan.
El
arte y la creatividad permiten habitar y crear el espacio para el aprendizaje, desarrollando
capacidades humanas a través de contenidos disciplinares y no al revés,
centrando en el desarrollo personal del estudiante como objetivo recurrente y
primordial, a lo que Jason Beech cita: “El docente ya no debe enseñar, sino que
debe facilitar el aprendizaje de sus alumnos/as; el docente no debe centrar sus
clases en contenidos, por el contrario los contenidos son solo una excusa para
el desarrollo de las competencias. El docente ya no debe seguir obedientemente
un curriculum prescriptivo y detallado, sino que tiene la obligación de ser creativo
y autónomo para diseñar cada una de sus propuestas didácticas” (Beech, 2008, p.1.)
Hay docentes
agradables y simpáticos que no atrapan a los estudiantes, muchos estudiantes
aprenden lo que ellos dicen que tienen que aprender, pero eso es poco para
ellos ya que no los motivan, no estimulan sus pensamientos, sintiéndose inseguros
de formular preguntas que rondan en su mente, por esto Sarason considera a la
enseñanza como arte de representación en la que se muestre al proceso que a través
del cual una persona ingresa y evoluciona en las artes escénicas para mejorar
sus enseñanzas.
CONCLUSIONES
El rol
del docente consistirá en preparar, manejar y disponer el medio de aprendizaje
para que la enseñanza se vea como un arte siendo el docente el artista quien construya
esta enseñanza con metodologías creativas que acaparen la atención del
estudiante.
BIBLIOGRAFIA
Branda,
Silvia Adriana (2011). Los Docentes como artistas escénicos. En VI Jornadas
Internacionales sobre la Formación del Profesorado. Mar del Plata.
Sarason,
Seymour (2002). La Enseñanza como Arte de Representación. Ed. Amorrortu. Buenos
Aires.
Brown,
Roger (1974). “La Adquisición de la Moralidad”. En “Psicología Social”, cap. 8.
Ed. Siglo XXI, México.
Beech,
Jason (2008). “El malestar en la docencia: lidiando con los discursos de la
identidad nacional”. En sentidos perdidos en la experiencia escolar: angustia, desazón,
reflexiones. Ed. Noveduc. Buenos Aires.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario